La
Fundación Ana María Iriarte es la materialización
de un deseo expreso de esta artista de transmitir su amor y
dedicación a la música, y con el objetivo de legar
su experiencia personal y profesional, en todos los aspectos
posibles, a las jóvenes promesas del panorama artístico
lírico español que quieran ser parte de esta enseñanza.
Añadiendo
una inmensa discografía y una biblioteca musical personal
para su centro de estudios en Madrid, se crea esta institución,
que años después sigue plenamente activa.
Reforzada
tras el replanteamiento de estos objetivos, la Fundación
está dispuesta también a ser un referente de calidad
en la enseñanza del canto, actividades culturales de
difusión, y a su vez entrenar y promocionar a sus alumnos
por medio de conciertos didácticos, preparación
de audiciones y proyectos de montaje de óperas (Operastudio)
con la colaboración de maestros de prestigio en diversas
materias aplicadas al canto.